martes, 17 de febrero de 2015

Martes 17:

Como cada martes, vamos con poca idea de lo que vamos a realizar en comparación a los jueves, que al tener que llevar cosas hechas, sabemos mejor lo que tenemos que hacer.

Hoy hemos puesto en práctica el aprendizaje por rompecabezas, desfragmentando la teoría en partes, trabajándola de manera individual y después juntándola de nuevo. El método era nuevo porque entre los que ya conocíamos, no conocíamos este, es cierto que se parece por ejemplo al aprendizaje por proyectos, pero es otro trozo para nuestro "abanico" de posibilidades a la hora de trabajar en una clase. Y como digo siempre, la mejor manera de aprender algo es trabajando lo que queremos aprender.

Por grupos de tres personas hemos leído cada alumno del grupo una parte de un texto. La actividad consistía en leer, luego juntarnos los alumnos de diferentes grupos que habíamos leído la misma parte y después, una vez mejorado nuestro conocimiento de nuestra parte a través de la puesta en común, explicar a los compañeros de nuestro grupo la parte que nosotros habíamos leído. 
La experiencia es un poco complicada al principio, porque hasta que nos coordinamos y sacamos lo esencial de cada parte nos cuesta mucho.

En la puesta en común casi todos teníamos lo mismo, pero las cosas cambian dependiendo de la visión que pueda aportar al texto cada uno, que puede hacernos ver diferentes aspectos que a lo mejor no habíamos percatado.

Después de explicar cada uno su parte, nos pusieron una serie de preguntas para poder ver si habíamos comprendido la explicación de los compañeros sobre su parte, y para que la profesora también viese cómo había funcionado la actividad. 
En el horario de clase apenas tuvimos tiempo para responder un par de preguntas, pero la parte que me tocaba explicar la conocía muy bien y la parte que me explicaron la tenía bastante borrosa.

Tal vez creo que al venir la explicación de un compañero y sin saber que después realizaríamos unas preguntas sobre el tema, propiciaron una explicación por parte de todos más coloquial, explicando por encima cada uno su parte, lo que me lleva a pensar que para realizar algo de la manera más eficiente posible, lo mejor es saber el destino de nuestro esfuerzo.

Como ejemplo podría poner cuando un alumno estudia la ESO.
Todo el mundo estudia para aprobar y sacar la mejor nota posible, pero si no tiene claro a qué te quieres dedicar, te esforzarás y sacarás unas notas que crees que son las mejores que puedes sacar, pero si sabes a qué te quieres dedicar, la nota que piden y lo que tienes que estudiar para llegar a esa nota, tu esfuerzo será mucho mayor porque tendrás como objetivo llegar a esa meta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario